Viernes Cibernético por Amador Yánez Junio 20 de 2008
Siempre pensé que la necesidad era la falta de recursos y sobre-todo relacionaba la miseria y la pobreza con la necesidad. O por lo menos eso se me inculco desde chico (estamos necesitados porque estamos pobres) y así crece uno relacionando o confundiendo una cosa con la otra.
Acá en los Estados Unidos se dice que no hay necesidad. Sueldos de cincuenta mil o más dólares por año y cuando es una pareja o se tiene algún negocio exitoso, no es extraño ver a gente que reporta cercas de los doscientos mil o hasta más dólares. Entonces se dice que ese sector de atolinguense no tiene necesidad.
Mi conclusión es que el que tiene dinero y el que no, tienen dos diferentes clases de necesidad. Existe también quienes confunden el éxito del dinero con la intelectualidad. El intelectual de igual manera tiene deficiencias y hasta en la mayoría de los casos sus necesidades son mayores porque sus ambiciones así lo son.
¿Porque tanto preámbulo dirían ustedes? Bueno al igual que cualquier individuo yo también tengo necesidades. Las plasmo en mi columna semanal y son de diferente clase como había dicho con anterioridad, hay de diferentes clases de necesidades.
¿Cuál es la mía? Bueno, la mía es como podríamos hacer para que no desperdiciemos los vastos recursos que en este país tenemos. Son cientos de cosas que podemos hacer para aprovecharlos y podariamos dar la mano entre si. Ya se ha hablado de que tengamos un fondo de cien mil dólares para que se presten a quien quisiera iniciar su negocio y que los use de forma fácil y sin o a muy bajo interés.
Se ha hablado también de hacer una membresía anual con cientos de familias y aportar unos cien dólares por año y utilizar los recursos para cuando se presenten proyectos que beneficien al pueblo y la comunidad. Además para aprovechar los recursos que el gobierno Estatal o Federal asigna cada año para obras publicas de los municipios. Atolinga pudiese estar perdiendo esos recursos por la necesidad de que ni nos interesa ni nos importa saber.
La gente allá en Atolinga, muy bien y a usted como le ha ido. ¿Aquí? O aquí también muy bien. Todos los hijos graduándose de la universidad y todo muy bien. No hay ninguna necesidad al parecer. Pero si en la mayoría de los casos los jóvenes tienen que costearse sus propios gastos y vivir en casa de los padres para sobresalir.
Conozco parejas ya mayores con dos trabajos para sacar a sus hijos en sus estudios. ¿Y el tiempo para vivir la vida cuando? ¿Cuándo vamos a descansar? ¿A la hora y en la hora de nuestra muerte; amen? En mismo México tanta gente con bastantes vienes y nunca tiene tiempo para siquiera atender a la familia. Menos para darse unas vacaciones en forma.
En días pasados expuse de la necesidad que hay para que ayudáramos a que enviáramos unos instrumentos para que los jóvenes tengan su oportunidad de estudiar música allá en Atolinga. La respuesta a sido a gotas y muy lenta pero como digo, la necesidad la llevamos pegada; alguna es de dinero y la otra es de conciencia. Ya que ayudar a un proyecto como este, requiere de uno cien o doscientos dólares solamente. Al hacerlo, nos cambia el rumbo a nosotros y a toda la familia porque nos hacemos concientes de que las necesidades existen. Y o estamos demasiado apegados a nuestros bienes o simplemente nos vale poco.
La familia puede hacer un YARD SALE a favor de su comunidad. Envuélvalos y deles la motivación de crear conciencia. Ya por miles de años otras razas lo hacen y en la actualidad los países mas desarrollados son a base de unirse primero entre la familia y luego entre comunidad.
Nos han pedido una silla de ruedas en Atolinga, de igual forma, mande la petición a ver si alguien sabia de alguna forma de adquirirla, hasta el momento hay un gran hermetismo. Nadie sale al frente con ideas o dinero. Ese es el tipo de comunidad que somos y por lo menos en los últimos años no he escuchado que se quejen de que los gobiernos no hacen nada.
Hasta de entender como funcionan las entidades tenemos necesidad. Los más pobres también son victimas de la des-unidad de nosotros. Y que me dicen de la forma pésima en que manejamos nuestras finanzas. Bueno, como dije; lo bueno es que ya no nos quejamos tanto. Se los dejo de tarea, yo soy amadoryanez@aol.com para sus comentarios.
lunes, 23 de junio de 2008
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